miércoles, 29 de agosto de 2012

Pilates y Embarazo


Pilates y Embarazo

Muchas mujeres encuentran que el Pilates es uno de los mejores ejercicios para realizar durante y después del embarazo. Una de las razones principales por las que el Pilates y el Embarazo se acoplan muy bien, es debido a que el Pilates es muy bueno para crear o mejorar una buena musculatura abdominal. Si la musculatura de tus abdominales, la espalda y tu piso pélvico están fuertes y trabajados, te entregarán un embarazo y un parto confortable.  El Pilates también es conocido por ayudar a las nuevas mamás a recuperar su figura luego de que su hijo ha nacido.
Obtén buenas direcciones.
Primero, siempre que te autorice tu médico o matrona.

Si nunca has hecho Pilates es muy importante que asistas a clases de pre-natal, o un profesor que pueda entregarte mucha atención (idealmente personalizada). No es muy recomendado que empieces a hacer Pilates por tu cuenta (ocupando libros y/o DVDs) si nunca has trabajado con los fundamentos. Debes tener presente que hay ejercicios que no deberías hacer, y que cada trimestre de tu embarazo el trabajo en Pilates debe ir modificándose.

Si has realizado Pilates con anterioridad, igualmente es ideal que tomes clases de pre-natal o que trabajes directamente con un profesor. De todas maneras existen varios libros y DVDs que te pueden ayudar en tu práctica.

Comida, Agua y Energía.
Ya te encuentras comiendo por dos, pero si te estás ejercitando estás quemando más calorías y perdiendo más agua a través de la transpiración. Entonces deberías incrementar la cantidad de calorías que estás consumiendo y mantenerte hidratada.

El Pilates pre-natal no es precisamente agotador, pero vas a querer prestarle más atención a tu cuerpo (y al del bebé) y tomarte tu tiempo. Tus niveles de energía van a estar cambiando y no vas a querer sobre exigirte. Una forma de verlo es con un test de conversación: si estás respirando más seguido al hablar, es tiempo de bajar las revoluciones. Otros signos que te dirán cuando tomar un descanso son los pequeños mareos, sensación de desmayos, náuseas, falta de aliento, contracciones uterinas y dolor de cabeza.

Como Cambia tu Cuerpo.
Cuando tu bebé empieza a crecer, tu centro de gravedad va a cambiar. Notarás que tendrás que ser un poco más cuidadosa cuando hagas algunas cosas que estás acostumbrada a hacer, como levantarte y acostarte en el Mat, subiéndote y bajándote del reformer o trabajando en el balón.
Los cambios hormonales durante el embarazo fomentan la flexibilización en las articulaciones y músculos. Generalmente experimentan una distención muscular y de ligamentos, debido a que su cuerpo biológicamente se está haciendo más flexible. Deberás tener cuidado de no sobre elongar. Trabajar con rangos pequeños de movimiento es una buena medida de sintonizar las sutilezas del ejercicio. Por ejemplo, éste podría ser un buen período para trabajar los músculos del piso pélvico, respirar mejor y trabajar sutilmente las elongaciones opuestas.


Sobre los Abdominales.

En un cierto punto, no tan lejano, tus abdominales no van a trabajar como solían trabajar. El punto será definir una relación entre tus abdominales y tu piso pélvico, y hacer lo que puedas hacer sin trabajar en exceso, después de todo hay alguien ahí dentro!
También existe una condición que suele aparecer en los últimos meses del embarazo, conocido como “diástasis” que es la separación de los músculos abdominales. Si estas en presencia de una diástasis, tendrás que trabajar con tu profesor con mucho cuidado para modificar la situación, e incluso suspender por un tiempo tu entrenamiento de Pilates hasta después del parto.
Para poder saber si tienes diástasis, aquí te presentamos un test:
Para chequear la separación abdominal, recuéstate de espalda con las rodillas dobladas y coloca las yemas de tus dedos entre 3 y 5 centímetros por debajo de tu ombligo, y los dedos apuntando hacia tus pies. Levanta tu cabeza lo más que puedas, si sientes un cerro o protuberancia en la mitad de tu vientre, es una diástasis. Pon atención a cómo te sientes, si no te sientes cómoda con tus abdominales o espalda, detente!


Después del Primer Trimestre.

Cuando está comenzando el segundo trimestre de tu embarazo, es tiempo de detener los ejercicios acostada de espaldas. Debido a que existe la posibilidad de obstruir el flujo de sangre hacia tu hijo. También es recomendable no pasar los pies por sobre tu cabeza. Eso no quiere decir que no se pueden mantener en alto. Lo que significa que tus caderas deben mantenerse abajo. Deberás detener todos los movimientos de percusión o impacto en tus rutinas. Un ejemplo pueden ser ejercicios laterales vigorosos, así como los ejercicios utilizando la plataforma de salto en el reformer. 
El embarazo puede ser un momento muy gratificante para sintonizar hacia adentro y conectarse hacia el centro del Pilates, los principios de ejercicios: centrarse, concentración, control, precisión, respiración y flujo. Trabajando con esos principios no solo va a mejorar tu experiencia con el ejercicio, si no que además mejorar habilidades para el proceso de parto.



Estás embarazada o estás en planes de agrandar tu familia, te invitamos a conocer a los especialistas en Pilates para Embarazadas y Post-Parto: WelFit Studio Pilates en La Dehesa.

Su teléfono es el: 567-8827
y su mail: studio@welfit.cl







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